La campaña de Navidad representa una excelente oportunidad
para que colectivos con especiales dificultades de inserción laboral puedan
abrirse hueco
Según las patronales del sector de las ETT, el 35% de los
trabajadores que pasa por una empresa de trabajo temporal consigue dar el
salto de la temporalidad a la estabilidad durante el primer año de su relación
contractual. Esta circunstancia se ha convertido en uno de los principales
atractivos para acercarse a esta fórmula contractual, sobre todo en el caso de
aquellos colectivos que lo tienen especialmente difícil a la hora de abrirse
un hueco en el mercado de trabajo: jóvenes que buscan su primer empleo,
parados de larga duración, mayores de cuarenta y cinco años, mujeres e
inmigrantes. Junto con el verano, la campaña de Navidad se ha convertido en
una oportunidad de trabajo especialmente interesante para estos perfiles. La
mayor parte de las ETT prepara la campaña desde el mes de septiembre, época en
la que muchos departamentos comerciales de estas compañías se adelanta a los
pedidos de las empresas usuarias y realiza un seguimiento de su cartera de
clientes para tantear las necesidades de personal y ser así más eficaces a la
hora de cubrirlas.
Se suelen distinguir tres fases en esta campaña: en primer
lugar, la fase previa, fundamentalmente enfocada a empresas de sectores que
deben adelantar y ampliar la fabricación de productos de consumo navideño y a
las que las ETT les solucionan el problema de sobreproducción que tienen antes
de Navidad (preparadores de pedidos, mozos, reponedores...). La fase
intermedia se sitúa en la cadena de suministro y los puestos a ocupar
pertenecen, sobre todo, al sector logístico y de transporte, repartidores,
conductores, personal de mensajería y paquetería o personal en “handling” de
aeropuertos que hacen frente al enorme incremento de envíos de regalos,
publicidad, tarjetas, etc... Por último, la campaña propiamente dicha, afecta
al punto de venta y tiene su momento más fuerte desde Navidad a Reyes
(dependientes, promotores, personal de fuerza de ventas, etc...).
“Por lo general, durante el mes de noviembre se disparan
considerablemente las acciones comerciales, como las promociones de productos
y las relacionadas con los inventarios para desarrollar las previsiones de los
pedidos. En ese período, las categorías más demandadas son los responsables de
inventario (con un incremento de un 398% respecto al resto del año);
responsables de atención al cliente (205,6%); los manipuladores de mailing
(187,2%), mozos de almacén (133%); operadores de telemarketing (85,3%);
personal para cadenas de montaje (79%); o reponedores (73,2%) –explican desde
Manpower-. A esta demanda se suma la de repartidores con vehículo, con un
aumento del 89,5% y cajeros, cuya demanda crece un 59% durante el mes de
diciembre”.
“El aumento en el volumen de trabajo de cara a estas fechas
implica que meses antes de Navidad, las empresas recurran a nosotros porque
necesitan personal para realizar determinados trabajos que suponen un anticipo
de lo que van a ofrecer en estas fechas –explican desde Adecco-. Es habitual
que se incremente la demanda de mozos, manipuladores o serigrafiadores que ya
están preparado los típicos productos de “merchandising” que se comercializan
en las grandes superficies. Distribución, comercio, logística, transporte,
industria, restauración y hostelería son los sectores estrella y pueden llegar
a concentrar en estas fechas del 20% al 25% de su actividad anual”.
Aunque las empresas no suelen delimitar un tramo de edad
específico para cubrir este tipo de puestos, por lo general son los jóvenes
los que responden a masivamente a estas ofertas de trabajo. “Sobre todo entre
17 y 26 años, diplomados y un gran número de licenciados”, explican desde
Adecco. Económicas, Empresariales, Derecho, Telecomunicaciones e Informática
son los estudios que, según el Grupo People, suelen llevarse el gato al agua
cuando las empresas especifican formación universitaria en su demanda de
trabajo. “La principal ventaja es que para la mayor parte de los puestos no se
exige experiencia previa, a excepción de la hostelería, y la disponibilidad
horaria suele ser una de las mejores tarjetas de presentación para conseguir
un empleo en Navidad. Es una oportunidad extraordinaria para que los
estudiantes obtengan un dinero extra, para que aumenten su curriculum y para
que puedan lograr nuevos contratos en otros períodos del año o, incluso, para
que consigan un puesto fijo en la compañía a la que irán destinados”, explican
desde el Grupo People.
Selección encubierta
De hecho, tal y como apunta Ignacio Raich, gerente de
comunicación y patrocinio de Randstad, muchas empresas usuarias conciben los
contratos temporales como una especie de proceso de selección “encubierta” de
cara a futuras incorporaciones. “Los candidatos no suelen ser conscientes de
hasta qué punto los responsables de selección están tomando nota del desempeño
en su trabajo, aunque se trate de contratos de una semana o de puestos de
apoyo que no implican ni grandes responsabilidades ni una especial formación.
En la mayor parte de las ocasiones, además de un desempeño correcto, lo que
verdaderamente se valora es una buena capacidad de aprendizaje y una actitud y
disposición positiva”.
La duración de los contratos suele oscilar entre una semana
o quince días, si bien desde Adecco comentan que una misma persona puede
encadenar varios contratos una vez que ha finalizado la campaña, hasta el
punto de llegar al mes de marzo con un contrato firmado en el mes de
noviembre. La necesidad de personal se extiende a la época de rebajas, en la
que muchas empresas necesitan refuerzo para apoyar las ventas o para gestionar
los “stocks” de los productos de temporada. En cuanto al salario medio que se
puede obtener en este tipo de trabajos, aunque depende mucho del sector y del
puesto, desde Adecco se apunta una cifra media de 6,30 euros por hora.
Servicio SMS
En lo que todas las ETT coinciden es en que si hay algo que
defina la campaña de Navidad son las prisas. Primero, porque no todas las
empresas usuarias realizan una buena planificación y, segundo, porque siempre
surgen necesidades de última hora. Precisamente, la rapidez que exige esta
campaña a la hora de encontrar perfiles profesionales ha hecho que Alta
Gestion haya lanzado su servicio de SMS, de tal manera que los trabajadores
inscritos en su base de datos podrán recibir las ofertas de trabajo que vayan
surgiendo a través de su teléfono móvil. En caso de que el candidato esté
interesado, basta con que se acerque a la oficina de Alta Gestion más cercana
o bien que llame por teléfono. Industrial, comercial, servicios transportes,
hostelero y financiero son los sectores que, en opinión de la empresa,
protagonizarán gran parte de las ofertas que se difundirán a través de los
mensajes de texto.
En el caso del Grupo Vedior, firma que prevé realizar más
de 18.000 contratos durante esta Navidad, sus responsables de selección han
apostado por la contratación vía Internet como una fórmula que garantizará la
rapidez que se precisa para esta época. El departamento de selección estima
que el 10% de los contratos generados en este período se realice a través de
su portal www.evedior.com, en el que se
puede realizar el ciclo completo de una contratación temporal, desde la
solicitud de un presupuesto, su aprobación, los partes de horas y la
facturación.
Aumento de la contratación
De esta forma y, perfilando los últimos preparativos de la
campaña, las empresas de trabajo temporal llegan a la recta final del año con
un cierto sabor agridulce. El lado amable viene dado por un aumento de los
índices de contratación de un 3,83% con respecto a 2002, registrado en el
primer semestre del año y que parece confirmar la salida de un bache en el que
el sector tropezó hace un año. Si la situación no fue favorable para la
economía en general, y en particular para la creación de empleo, la extremada
sensibilidad de las ETT a los ciclos económicos notó especialmente la caída de
las inversiones y el freno a la contratación de personal. La parte agria de la
historia tiene que ver con un estancamiento del negocio –responsable de varios
cierres en 2002- y que el sector confiaba en que se resolviera el pasado mes
de junio. Ese era el mes en el que el Consejo Europeo tenía previsto aprobar
una directiva que tenía como principal objetivo unificar el marco legal en el
que se desarrolla la actividad de las ETT en la Unión Europea y que fijó dos
puntos principales de debate: la eliminación de las restricciones que no
permiten a las ETT prestar servicios en sectores como el naval, la industria
química, la construcción o la minería y la equiparación salarial. Esta última
cuestión, ya superada en nuestro país al establecerse específicamente en la
Ley del año 1999, hizo que Alemania, Dinamarca, Irlanda y Reino Unido
bloquearan las negociaciones. En estos países no existen la equiparación y
sólo están dispuestos a que esta se produzca una vez que el trabajador lleve
en la empresa usuaria seis meses de trabajo, mientras que la propuesta de la
Comisión establece ese período de transición en seis semanas.
Mientras la directiva permanece en la vía muerta, las ETT
que operan en nuestro país han visto cómo por el momento se esfumaban las
esperanzas de eliminar las restricciones de su actividad y que, en opinión de
las patronales, están mermando su actividad económica. José Ramón Caso,
presidente de la Asociación de Grandes Empresas de Trabajo Temporal (AGETT),
que engloba el 62% de las contrataciones del sector, explica que al repasar
los convenios colectivos españoles, tanto los nacionales, autonómicos o
locales, como los sectoriales o de empresa, existe un 11% que contienen
cláusulas restrictivas a la utilización de las empresas de trabajo temporal,
cifra que sube hasta un 18% en el caso exclusivo de los convenios sectoriales.
Limitaciones
Estas restricciones van desde la limitación o prohibición
de las ETT para funciones muy concretas, pasando por el establecimiento de
topes máximos de trabajadores temporales dentro de las plantillas, pasando por
la obligación de que las ETT sean el último recurso para contratar
trabajadores, hasta la prohibición expresa que existe en los sectores
mencionados. “Restringiendo las ETT en los convenios no se ataca en absoluto
la temporalidad. Precisamente, son estas empresas las más capacitadas para
gestionarla, porque ofrecen más garantías para los trabajadores al destinar
sumas importantísimas a la formación y a la prevención de riesgos laborales y
al estar mucho más controladas por la Autoridad Laboral –explica José Ramón
Caso-. Lo que está ocurriendo es que la gestión del trabajo temporal se está
desplazando hacia fórmulas que ofrecen menos garantías”.
Argumentan que dependiendo de la localidad dan mejor
servicio unas que otras, consiguen una mayor competitividad en los precios, y
tratan de conocer y comparar cómo trabajan diferentes empresas del sector al
tiempo que reducen riesgos. Cerca de dos tercios de las empresas usuarias de
ETT recurre a las de mayor tamaño, sobre todo las que tienen capital
mayoritariamente extranjero (78,4%).
Las expectativas de este estudio indican que, si la
economía española sigue creando puestos de trabajo, el empleo temporal podría
disminuir sensiblemente de aquí a veinte años, pero nunca por debajo del 20% ó
25%, debido a que el turismo, principal fuente de ingresos de nuestro mercado,
es un sector caracterizado por la estacionalidad y la temporalidad de su
mercado de trabajo.
El presidente de AGETT considera que el trabajo de las ETT
se dificulta por la existencia de convenios en determinados sectores que
impiden la gestión de la temporalidad, los sobrecostes que gravan un punto por
encima la cotización a la Seguridad Social de sus trabajadores y la Ley de
Prevención de Riesgos Laborales. “Nuestra tasa de temporalidad está más
relacionada con el estado en el que se encuentra nuestra legislación en lo
referente a contratación y, en este, sentido, la demanda de AGETT es que se
nos permita gestionar mejor la temporalidad del país”.