El año 2004 es para el sector de las empresas de
trabajo temporal y para AGETT en concreto (compuesta por Adecco, Alta
Gestion, Flexiplan, People Randstad y Vedior-Laborman) un período en el
que se prevén algunos cambios que afectarán a la marcha futura de nuestra
actividad.
2003 ha sido para las empresas de trabajo temporal, una
nueva plataforma de lanzamiento, pues tras dos años de caídas consecutivas,
provocadas en parte por la propia desaceleración mundial, el sector vuelve a
experimentar un repunte que gira en torno al 5%.
Esta mejora en la contratación temporal a través de las ETT
está directamente relacionada con la mejora de la salud de la economía mundial
y española y con la progresiva interiorización por parte de los empresarios de
los métodos modernos de gestión de los recursos humanos. No obstante, en
España, las ETT siguen gestionando tan sólo cerca del 14% de la temporalidad,
cifra muy alejada del 40%, 50% ó, incluso 60% que manejan algunos países de la
Unión Europea.
Las ETT están llamadas a ejercer un papel capital en el
mercado laboral español y europeo. Así lo dice la reciente publicación del
Informe Jobs, jobs, jobs, conocido también como Informe Kok (elaborado
por un grupo de trabajo presidido por Wim Kok, ex Primer Ministro de Holanda).
Este Informe fue encargado por la Comisión Europea (viendo que no se cumplían
los plazos necesarios para el logro del pleno empleo en 2010) a un grupo de
expertos para que analizaran la situación y propusieran las medidas oportunas
para alcanzar este objetivo establecido en Lisboa.
Pues bien, una de las conclusiones de este informe es que
los Estados Miembros deben remover los obstáculos que impiden el desarrollo de
las ETT como intermediarias efectivas del mercado laboral, pues ofrecen
grandes oportunidades de empleo.
Esta y otras conclusiones de este informe, así como las
insistentes recomendaciones de la Unión Europea sobre la necesidad de una
reforma del mercado de trabajo español, tienen que hacer reflexionar a todos
los poderes públicos.
Es, sin duda, un momento idóneo para que se produzca esa
profunda reflexión. El partido ganador de las Elecciones Generales de hace
unos días ha manifestado públicamente en varias ocasiones la necesidad de
adoptar medidas para mejorar la creación de empleo y reducir la temporalidad,
por lo que este informe debería ser un punto de partida cuando se lleven a
cabo las negociaciones con los agentes sociales.
Precisamente, aunque a alguien pueda sorprenderle, la
reducción de la temporalidad pasa, entre otras medidas, por una mayor
potenciación de las empresas de trabajo temporal, que debe instrumentarse en
forma de eliminación de las innumerables trabas que aún afectan al sector
(mayor cotización a la Seguridad Social, prohibición de contratar para
determinados sectores de riesgo, limitaciones absurdas en los convenios
colectivos, etc.). Las ETT en absoluto crean la temporalidad, sino que
gestionan de forma profesionalizada parte de la que el conjunto de las
empresas españolas, de acuerdo con el marco legal existente, considera
necesaria. Además, son escrupulosas en el respeto a la legalidad y, por tanto,
ayudan a reducir los posibles abusos que se puedan estar dando.
Por otro lado, el sector de las ETT esta muy pendiente de
Bruselas. Allí se tramita la Directiva Europea sobre Trabajo Temporal, que
esperamos que se apruebe lo antes posible.
Una vez más, el proyecto de esta Directiva, elaborado por
la Comisión, señala la necesidad de que se eliminen las trabas económicas y
administrativas que afectan al sector en algunos países. Además de esto,
recoge la equiparación salarial a escala europea, algo instaurado en nuestro
país hace ya cuatro años.
La aprobación de esta Directiva impondría un cambio muy
importante en la legislación española sobre ETT, repleta de discriminaciones
que no se justifican por el interés general.
Por tanto, la Directiva Europea y lo posibles cambios en la
legislación laboral española pueden introducir mejoras en nuestro sector, que
ayuden a mantener el pulso creciente de nuestra economía, a continuar con la
mejora de la percepción social de nuestra actividad y a perpetuar las buenas
relaciones que el sector mantiene con los sindicatos.
José Ramón Caso
Presidente de AGETT