Son muchas las
empresas que, a menudo, se ven en la necesidad de resolver problemas y
eventualidades derivadas de la contratación de personal, al tener que
suplir distintos requerimientos en múltiples áreas.
En no pocas ocasiones,
las empresas precisan resolver situaciones puntuales por el aumento de
la demanda de los clientes, por bajas de enfermedad o accidente de algún
empleado o por situaciones derivadas de las vacaciones, maternidad, servicio
militar, etc.
En la mayoría
de los casos, la empresa necesita resolver esas situaciones haciendo posible
la disposición de personal cualificado sólo en el momento que lo precisa,
disminuyendo en lo posible el tiempo de error de selección y simplificando
la gestión de los recursos humanos.
Es en ese momento
cuando los intereses de las empresas usuarias coinciden con los de las
Empresas de Trabajo Temporal. La flexibilidad ante las necesidades de
producción serán atendidas por la ETT poniendo a disposición de las empresas
usuarias un servicio integral en recursos humanos, con atención personalizada,
que culmina con la puesta a disposición del trabajador idóneo para cubrir
el puesto requerido.
La ETT le simplifica
a la empresa usuaria la gestión de búsqueda y selección del trabajador
más idóneo, sin tener que asumir los riesgos que ello comporta, ya que
la selección y formación de los mismos, correrá a cargo de la ETT, quien
además de hacer que la empresa usuaria cambie costes fijos por costes
variables, dispone de los servicios completos que aseguran una buena relación
calidad de servicio/riesgos.
El trabajo temporal
es una necesidad que emana de la actividad de la propia empresa. Y fue
esa necesidad la que dio origen al nacimiento de las ETT, como gestores
de un mercado que, cada vez más, demanda una mayor calidad y profesionalidad
en los trabajadores que selecciona, forma y pone a disposición de los
clientes.