Una vez que una ETT conoce las
necesidades que tiene una Empresa Usuaria de cubrir temporalmente un puesto de
trabajo, inicia un proceso selectivo y especializado hasta conseguir, entre los
candidatos a ocupar ese puesto, al trabajador más idóneo para cubrir esa
necesidad, atendiendo a las especificidades demandadas por la Empresa Usuaria.
A partir de ese momento, el
trabajador puede tener la seguridad de que el puesto de trabajo que se ha de
cubrir se ajusta a sus preferencias, formación y otras circunstancias, en orden
a conseguir la perfecta integración del trabajador en la Empresa Usuaria y la
plena satisfacción de ésta durante el tiempo que dure la prestación de sus
servicios.
Una vez seleccionado el candidato y
dado de alta en la Seguridad Social a cargo de la ETT, el trabajador pasará a
desempeñar sus funciones dentro de la Empresa Usuaria quien a su vez se
responsabiliza de la integración del trabajador en su organización y de evaluar
su desempeño o funciones dentro de la misma.
De este modo, el trabajador adquiere
la experiencia laboral que necesita en el proceso de integración en el mercado,
a la vez que tiene la posibilidad de conocer empresas de diferentes sectores.
Todo ello se traduce en una vía adecuada para conseguir un empleo fijo si es eso
lo que el trabajador pretende.
La formación de los trabajadores de
las ETT en aquellas áreas en las que pueda necesitar una mayor cualificación, es
también otro de los servicios que presta una ETT. El Plan de Formación varía
cada año en función de las demandas de las Empresas Usuarias, que se aseguran
así poder contar, temporal o indefinidamente si así lo estiman oportuno, con el
trabajador más cualificado para el desempeño de sus funciones.