En España, el índice general de empleo (66%), el de empleo femenino (55%) y el de empleo de trabajadores mayores de 55 años (44,5%) van en aumento en los últimos años, pero todavía se encuentran lejos de cumplir los objetivos establecidos por la Agenda de Lisboa para 2010 (70%, 60% y 50% respectivamente). El índice de desempleo juvenil en España (18,2%) se viene reduciendo, pero aún está a 3,5 puntos respecto la media de la UE 15.
Las ETTs incrementan su contratación cuatro puntos porcentuales más que los contratos temporales en 2007 y aumentan su penetración hasta el 16,6%, su mejor cuota en los últimos cuatro años. En paralelo a una mayor cuota del sector, la tasa la temporalidad desciende por primera vez en cuatro años, situándose en el 31,7%, 2,4 puntos por debajo del dato de 2006. Cataluña, Madrid, Andalucía, Comunidad Valenciana y País Vasco, aglutinan más de dos tercios de los contratos realizados en España por ETTs (67,9%). Cataluña, la Comunidad de Madrid y la Comunidad Valenciana también son las que más aportan al aumento de la contratación indefinida en 2007 con un 46,1% del total. La tasa de parcialidad de las ETTs (24,8%) fue superior a la media del total de contratos en España, que fue del 23,2% de media en 2007, siguiendo en mayor medida la línea de los estándares europeos de flexibilidad laboral y objetivos de la Estrategia de Lisboa.
El número de desempleados de larga duración (más de un año) aumentó un 11,22% en el último trimestre de 2007, a pesar de llevar una evolución descendente en los últimos años.
El peso de los parados de larga duración sobre el total de parados se sitúa en el 22,7%.
Las comunidades autónomas que presentan unas menores tasas de desempleo de larga duración son Navarra y La Rioja, mientras que Extremadura y Andalucía ostentan las mayores cifras.
El perfil del parado de larga duración en España es una mujer de 45 a 49 años. La diferencia entre el número de mujeres y hombres parados de larga duración ha aumentado en el último trimestre de 2007, rompiendo la tendencia a reducirse que se venía produciendo en los últimos años.
En el contexto europeo, España se encuentra en una buena posición con la tercera menor tasa de desempleo de larga duración (de entre los países analizados) y el menor peso relativo de los desempleados de larga duración respecto a los desempleados totales.